lunes, 28 de junio de 2010

CUESTIONARIO. Tercer capítulo.

1.- ¿Qué quiere dar a entender el autor?
Que hagamos lo que hagamos, siempre tenemos que elegirlo con responsabilidad para no afectar a otros que nos rodean.
2.- ¿Cuáles son las ideas principales que el autor menciona?
“… nunca una acción es buena sólo por ser una orden, una costumbre o un capricho…”
3.- ¿Qué ejemplos utiliza el autor para explicar sus ideas principales?
Siguió demostrando la libertad de elegir con el ejemplo de Héctor, quien igualmente fue ejemplo en los capítulos anteriores.
4.- ¿Qué ideas importantes entendí del autor, pero no están escritas en el texto?
Que el hacer lo que quieras puede ser conveniente o no, puede ser bueno o malo, y por eso tenemos la libertad de elegir, pero siempre pensando críticamente.
5.- ¿Qué ideas importantes quisiera entender estando escritas o no en el texto?
La idea del ejemplo de la película “Ciudadano Kane” no comprendí la finalidad de ese ejemplo…

Tercer capítulo: Haz lo que quieras.

Tal como lo dice el título de este tercer capítulo, “haz lo que quieras” es a lo que se refiere Fernando Savater, al tomar nuestras propias decisiones sin que los demás intervengan en ello, siempre y cuando no afectes a terceras personas.
Como en el capítulo anterior, dice que debes obedecer lo que te dicen, pero la mayoría de la veces un adolescente hace lo que quiera, a veces trae consecuencias “malas” y a veces todo lo contrario.
Igualmente se habla del egoísmo, que existe en muchas personas pero no lo saben, que se desgloza de el termino de buena vida, ya que a veces solo vemos lo material, lo que nos conviene, lo que queremos que se mejore en nuestra vida, y ahí es en donde sólo pensamos en nosotros, y somos egoístas con los demás, así que siempre hay que pensar lo que queremos, realizar acciones, pero sin que afecten a otras personas.
El hacer lo que queramos, según el autor nos lleva a la “libertad”, libertad de elegir, de decidir, de decir, de pensar, de ser libre.
En el capítulo, igualmente, Fernando Savater, compara sus conceptos con varios ejemplos, como el del cuento bíblico.
“Un hombre libre en nada piensa menos que en la muerte, y su sabiduría no es una meditación de la muerte, sino de la vida” (Spinoza, Ética)